Entre rosas y espinas
se encuentra mi vida,
construyendo caminos...
Rosas que embellecen
dulces horas de calma,
espinas que me duelen
que me clavan en el alma.
Dos capullos en mi vida
que me llenan...
mi horizonte
mi vida lograda.
Por eso, no me duelen
las espinas clavadas,
aunque sangren en mi piel
y trastoquen mi calma,
si al final de la senda
hay una aurora blanca.
Como dos rosas rojas
que son
mis dos hijas amadas
Un besito Rosa