MIS AMIGOS

miércoles, 17 de marzo de 2010

QUERIDAS AMIGAS





QUERIDA AMIGA: Más que una amiga, eres para mí una hermana, y nunca voy a tener palabras suficientes que puedan explicar lo agradecida que estoy de haber sido bendecida con tu amistad.

Supiste día a día ganarte mi confianza, hacerte compañera de mis penas y compartiste conmigo mi alegría,

En un mundo de indiferencia y envidia, logramos juntas edificar un mundo perfecto, un oasis sagrado en el que pudiéramos ser nosotras mismas y descansar en la confianza y la comprensión.

 A pesar de las dificultades defendimos con entereza nuestro lugar. No cedimos ante los compromisos, la falta de tiempo, el trabajo....

Siempre supiste encontrar ese momento para llamarme y preguntar como estaba, nunca me dejaste sola, sentía tu cariño, cuando  en un momento de mi vida, parecía que mi vida se me iba, que no veía solución, que mis lagrimas no paraban de resbalar por mis mejillas y tu con tu amistad, me ofreciste la forma de agarrarme a la vida

Cuando miro alrededor y veo lo difícil que se hace la vida, lo empinada que es la cuesta, sonrió por dentro pensando "no estoy sola, tengo una  gran amiga en la que apoyarme".

He tenido momentos en mi vida en los que no hubiera podido andar sola, momentos de desesperación, en los que siempre encontré tu mano justo a tiempo, o tus palabras de aliento para que no me hundiera...

La mejor dedicatoria de amistad es la que se hace con hechos y no con palabras.

Donde termina el interés empieza la verdadera amistad.

Una buena receta para la amistad: Lealtad, cariño, constancia y amor. Todo lo demás son palabras. 

Un amigo no nos ayuda a ponernos de pie nos grita para que lo hagamos 

Tus palabras han sido las que han abrazado mi  alma en noches de soledad y desconsuelo.

Me enseñaste que las lágrimas de vez en cuando son buenas y que con ellas aprendemos a purificar nuestra alma y espíritu.

Demostramos que una verdadera amistad no conlleva necesariamente años, sino que se forma de momentos y experiencias especiales como la que tú y yo hemos compartido en poco tiempo.

Le pedía  al cielo  que era tiempo ya para llevarme  a esa estrella donde estaba mi padre,  que me prestara su brillo .....

Amiga tu hiciste que esa estrella se alejara y entonces ahora su brillo deslumbre... y no quiera saber de mí.

Amiga... te convertiste en mi estrella... que iluminó mi camino… ahora te busco y encuentro la amistad entre tu mirada y la mía.

Esto es para mis grandes amigas Pilar, Milagros, Hitos, Conce, Carmen,  Encarna, Ruth y Nieves

Gracias a todas de todo corazón

Un besito Rosa